Red de Blogs Socialistas
(Artículo completo)Escrito por Juan Pedro Peña
A partir de hoy este modesto blog forma parte de la Red de Blog Socialistas, una interesante iniciativa promovida entre otros por Enrique Castro con quien ya coincidí hace tiempo y si la memoria no me falla en Red Progresista.
La existencia de esta Red no es nueva para mi pues ya en el pasado aporté mis pensamientos mediante el sistema de agregador de webs, similar al de Más Ciudadanía, Madrisfera o el ya mencionado Red Progresista
Como debe ser, asiduamente visito estas redes y un día me encontré que la web de Red de Blog Socialistas sólo contenía un lacónico aviso de reformas junto a un formulario de suscripción a las previsibles y futuras novedades así como de una promesa de pronto envío de información. Decidí cumplimentar el formulario con mi correo electrónico profesional y esperé.
Ayer domingo, recibí un correo en donde se me explicaba la temática de esta Red y sus normas que me gustaron tres muy especialmente:
En primer lugar, la existencia de un, si se me permite “Consejo Editorial”, al menos a la hora de la admisión en esta red, que coincide con la idea que llevo defendiendo durante muchos años desde otros proyectos pseudo-políticos: el hecho de que una o varias personas de forma totalmente altruista pongan a disposición de los demás una serie de herramientas, no quiere decir en absoluta que esa herramienta sea de todos. Nos guste o no y por muy libertarios que queramos ser, alguien se ha tenido que gastar sus dineros en comprar un dominio, alquilar un hosting, “currarse” un programa, estrujarse la sesera para un diseño y finalmente lanzarlo.
Y creanme, he estado como he indicado en algunos proyectos similares y me he encontrado con multitud de usuarios, asiduos a foros, blogs compartidos, etc., que se han apropiado, en el sentido más material del término, del proyecto, sin aportar no ya dinero sino ideas para alimentar a éste, pasando a continuación a implorar no se que derechos y libertades o a acusar a sus promotores de falta de democracia y similares.
Me gusta en definitiva porque se donde me estoy metiendo y nadie me puso una pistola en la frente ni me engañó para que viniera aquí.
En segundo lugar, me gusta por su carácter no comercial, que cada vez más se está convirtiendo en una frase rimbombante en otros proyectos para luego pasar a formar parte de ciertas campañas encubiertas de pura publicidad.
Como saben muchos lectores de este blog este servidor jamás ha hecho publicidad de su despacho de abogados, salvo en mi apartado de enlaces de “Otras páginas del autor”, pues la web de mi empresa si bien fue de encargo, la terminé yo y la mantengo yo con estas manitas.
Por último, la prohibición expresa del anonimato. Esto es algo que siempre he odiado, esconderse detrás de un nick o pseudónimo para lanzar una serie de improperios a diestro y siniestro. Sobre esta cuestión también tengo, por desgracia, suficiente experiencia.
En el único proyecto del que fui cocreador tuve que aguantar tanto los insultos de “valientes anónimos” – si se me permite el oxímoron – usuarios, como la indiferencia de mis compañeros de viaje cuando, puñetazo en la mesa, les exigí que los datos que registraban el dominio de la web de marras, fueran compartidos por todos los miembros y no sólo por los de un servidor.
En mi opinión, el anonimato en internet está íntimamente relacionado con el primer punto antes expuesto: es gratis, lo uso y me escondo. Así de sencillo.
Por eso, los blogs que más sigo son los que tienen autor con nombre y apellidos, como del de Nacho Escolar, César Calderón, Cristóbal Herrera, Santi Benítez, Manolo Saco, Emilio Márquez, Raúl Pleguezuelo, Ricardo Royo-Vilanova, Juan C. Romero o el propio Enrique Castro, entre muchos otros.
Por último, he decidido formar parte de este proyecto por una simple razón soy socialdemócrata y por tanto mi blog es Socialista.
¿Algún problema?
Mis mejores deseos para este nuevo proyecto.



















Juan Pedro, me abrumas al colocarme junto a tan destacados blogueros. Toda la suerte para este nuevo proyecto y si me permites. ¡Ningún problema!
Yo escondo mi nombre bajo un seudónimo porque he tenido problemas laborales por mi militancia política, y no lo quiero poner (aún) más fácil. En hora buena a los que su militancia y/o su trabajo no les acarrea problemas, pero no nos juzguéis a los “clandestinos” tan alegremente.
Júcaro. Es lo que pienso y es lo que digo
Un fuerte abrazo.
Ceronegativo: Tu escondes tu nombre bajo un pseudónimo porque así lo consideras conveniente, como yo doy mi nombre y apellidos, porque así lo considero conveniente. No hay más hablar del asunto
Ahora bien, también te digo que yo co-dirijo un modesto despacho de abogados y la mayoría de mis clientes son, por decirlo de alguna forma, de un talante político totalmente opuesto al mío, circunstancia que podría acarrearme problemas si aplico tu teoría.
Pero hasta el momento no lo ha supuesto porque creo que e incluso en mis críticas más ácidas trato de realizarlas con cierto respeto.
Además, siempre nos quedará el más que reconocido Derecho a la Sátira.
Un saludo.
No observo ninguna diferencia entre Juan Pedro Peña y aquella persona a la que conocí con un pseudónimo…
Un saludo.
Bueno, “Una mirada..” la diferencia es clara. Busca en Google mi nombre y mi pseudónimo.
Un saludo
¿Quieres decir que tus ideas han variado por la exposición de tu filiación real…? Permíteme que lo ponga en duda.
Los nombres -reales o supuestos- son sólo eso, nombres; apelativos que no difuminan la esencia de las personas que los usan.
Saludines.
P.S.- Y fíjate que te lo dice alguien que utiliza un seudónimo de un seudónimo de otro seudónimo,